No es habitual desde este blog el
auto-elogiarnos, pues entendemos que las
críticas positivas a nuestro trabajo y
quehacer, las deben poner desde fuera de la Asociación. Pero por una vez,
entendemos que éste, es el calificativo más apropiado para expresar lo vivido
el pasado sábado día 23, en la casa de la cultura de Cantillana.
La Casa de la cultura registro un lleno
sorprendente. No sólo las butacas en su totalidad, sino todas las sillas
habilitadas, los laterales del patio de butacas y las galerías de la primera
planta se mostraron repletas de público. Tomamos como positivo que, la cita
poco a poco se haya consolidado entre nuestros vecinos y amigos. Este fue el
primer gran triunfo de la noche.
Con más notoriedad si cabe, detallaríamos el
éxito igualmente de la propuesta que se hizo desde la Asociación, de donar de
forma voluntaria alimentos para la Asociación “Cantillana Solidaria”, siendo
considerada tal entrega como entrada simbólica.
Los responsables de dicha Asociación expresaron su gratitud a todos los
asistentes, como no, y de forma especial a la Banda.
En el aspecto musical, destacaríamos el
vínculo tan emotivo que se logro entre el público asistente y la banda. Hubo un
“feed-back” en todo momento de la actuación, participando activamente incluso
si así se le pedía y aplaudiendo, festejando (e incluso aclamando en ciertos pasajes…) las
composiciones interpretadas. Mostraron un agrado unánime en el repertorio e
interpretación, teniendo que interpretar dos bises fuera de programa. Este
aspecto se logró gracias a la buena interpretación musical y sobre todo, por el
gran nivel exhibido por nuestros dos colaboradores, J. Antonio Ferrari (tenor)
y Celia Campos (soprano).
Satisfacción más que merecida sentimos los
que formamos este grupo, al comprobar el
progreso continuo de los miembros de esta banda. El poder presenciar como los
jóvenes integrantes del cuarteto “Al Andalus”, no sólo aportaban su granito de
arena al acto, dotándolo con ello de más relevancia, sino también por la
maestría demostrada en su actuación.
Por último, destacar la intervención singular
del presentador del acto. J. Ángel Muñoz (Perico) sorprendió a propios y
extraños como maestro de ceremonias, haciendo una propuesta atípica, se ganó al
público asistente mediante una presentación dinámica y divertida, contribuyendo
así a que todos pasáramos una grata velada.
Los últimos momentos de la noche los vivimos
en confraternidad en la cena posterior.
Fueron varios los componentes que, por distintos motivos, no pudieron asistir.
Aun así unos 80 componentes pusimos el punto y final a nuestra festividad
hablando, sobre todo, de música…